Principios de Factor Humano en el manejo de la pandemia COVID-19

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Factor Humano en el manejo de la Pandemia COVID-19

Debemos aplicar los principios básicos del Factor Humano en el manejo de la Pandemia COVID-19

Desde SENSAR llevamos años desarrollando un programa formativo basado en el cambio en la Cultura de Seguridad, el aprendizaje de los errores a través del análisis de los incidentes y del manejo de situaciones de crisis a través del entrenamiento en el Factor Humano.

La pandemia a la que el mundo se enfrenta puede, en sus diferentes ámbitos, ser considerada una situación de crisis sin precedentes, de forma que al igual que en una reacción anafiláctica en quirófano, se pueden aplicar los principios del Crisis Resource Management (CRM) descritos por Gaba y colaboradores hace tres décadas.

Crisis resource Management Diagram. S Goldhaber F et al. 2008

El CRM se puede y debe aplicar a la microgestión de cada crisis, en los equipos sanitarios que atienden a cada paciente, en la gestión a nivel hospitalario, y en la macrogestión, a nivel de sistema nacional de salud.

Así, los equipos en gran parte de los hospitales de nuestro entorno han adaptado protocolos y materiales para anticiparse al ingreso de pacientes con neumonía bilateral por COVID-19, aplicando los principios de Factor Humano como ha recomendado la European Society of Anaesthesiology (ESA).

A nivel hospitalario, los centros han trabajado designando los líderes de la coordinación de la crisis, distribuyendo el trabajo entre los diferentes servicios, en muchas ocasiones fusionando cuidaos intensivos y anestesia y en otros con la participación de las especialidades quirúrgicas en el trabajo de la atención de los pacientes críticos, y, sobre todo, mediante la movilización de todos los recursos disponibles, tanto humanos, como de ventiladores, bombas y monitores para la multiplicación de las camas de críticos. Eso ha permitido en muchas áreas la duplicación de las camas de críticos disponibles.

Este esfuerzo vino avalado por el comunicado de la SEDAR para el uso racional de recursos humanos y materiales ante la pandemia cuyas recomendaciones han sido seguidas de forma efectiva.

A nivel nacional, el COVID-19 no ha afectado por igual a todas las áreas geográficas en gran medida por el seguimiento de las medidas de confinamiento por parte de la población. Esta heterogeneidad geográfica ha permitido a los hospitales de varias regiones mantenerse en alerta y bajo presión, pero con suficientes camas de críticos libres, mientras que en otras, como Madrid, Cataluña y algunas áreas de Castilla y León y Castilla La Mancha, el sistema de camas de críticos alcanzase su máximo de ocupación pasando a un escenario de catástrofe con un exceso de demanda frente a la oferta.

La experiencia de parte de los profesionales de primera línea ha sido que la gestión de la distribución de los pacientes dentro de las Comunidades Autónomas ha sido insuficiente para reducir la presión dado que todos los hospitales de las mismas estaban en una situación semejante. Los traslados entre comunidades han sido anecdóticos, como el producido de un paciente entre Soria y Logroño el 9 de abril, a pesar de que España está dotada de un sistema de emergencias extrahospitalario muy competente y dotado, el estado de alarma ha movilizado toda la capacidad logística del ejército y Renfe ha preparando trenes para facilitar el traslado de un gran número de pacientes críticos.

Modelos a imitar

La experiencia de otros países europeos debe servirnos como ejemplo de lo que se puede alcanzar. Francia ha trasladado al 10% de todos los pacientes críticos entre regiones del oeste y área de París a las regiones del este menos presionadas y a países limítrofes que los han aceptado en un acto de solidaridad. Eso ha supuesto la oferta de una oportunidad de cuidados críticos y ventilación mecánica a 700 pacientes adicionales. Holanda ha trasladado de igual forma sus pacientes críticos desde el sur del país, más saturado, al norte, donde había camas disponibles.

Mirando a nuestro sistema sanitario Español, existe un modelo a imitar en su funcionamiento a nivel de autonomías y de estado: el programa de asignación de órganos disponibles para su utilización en los trasplantes. En condiciones normales un órgano se ofrece a un hospital dentro de la autonomía de origen del órgano. Si, por cualquier motivo, ninguno de sus hospitales está en condiciones de usarlo bien, por no tener pacientes recipientes adecuados o por cualquier otro motivo, se comunica a la organización central que lo ofrece a otros equipos de trasplante empezando por los centros mas próximos. Con criterios sólidos y diáfanos puede establecer una urgencia cero para un paciente el primer órgano de cualquier hospital de España le es enviado al centro que cuida el paciente.

Empecemos a aprovechar los recursos a nivel nacional e internacional

Este escenario de crisis necesitaba, y todavía necesita, de la aplicación de los principios del Factor Humano previamente descritos en España. La primera fase del manejo de la pandemia en España parece haber alcanzado la meseta, a 15 de abril de 2020, pero todavía se mantienen tasas de ocupación de críticos en las UCIs, Reanimaciones y áreas habilitadas de forma excepcional demasiado altas como para poder reiniciar la actividad habitual en los hospitales. Por otro lado, los modelos advierten de la posibilidad de nuevas oleadas que pueden volver a poner en tensión el sistema sanitario al mismo nivel que el que hemos vivido.

La SEDAR ha publicado una declaración recordando la importancia de la solidaridad en la asistencia sanitaria y exhortando a los responsables del Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas Españolas a favorecer el uso racional de los recursos de cuidados críticos con una redistribución geográfica de pacientes en función de la presión asistencial y los recursos disponibles.

Comunicado_SEDAR_Redistribucion_pacientes.pdf

Por ello, debemos aplicar los principios de Factor Humano en el manejo de la pandemia COVID-19, no solo a nivel del manejo de la crisis en la atención de nuestros pacientes, si no exhortar el uso de la metodología en el manejo nacional e internacional de la crisis mediante:

  • La Anticipación y planificación
    • mediante la planificación los criterios y estrategias para la distribución pacientes críticos entre regiones y países.
  • La solicitud de ayuda temprana, por parte de las áreas más afectadas
    • sin que ello signifique la asunción de la incapacidad para el manejo de la situación, si no una actitud más realista y responsable en su manejo.
  • El uso de toda la información disponible
    • Con un registro actualizado y compartido a nivel técnico de la situación de camas de críticos en las diferentes áreas y hospitales que permita la adecuada distribución
  • La movilización de todos los recursos disponibles
    • entendiendo también aquellos disponibles en otras áreas geográficas, no sólo las prioras de cada hospital y cada área geográfica.
  • El establecimiento de un liderazgo a nivel regional, nacional y europeo
    • que permita la toma de decisiones con un claro objetivo de mejora de la atención de los pacientes que requieran cuidados críticos.

El objetivo es, como siempre, mejorar la calidad en la atención de nuestros pacientes, aprender de los errores sin buscar la culpabilización de aquellos que actuaron de buena fe, y aplicar los principios de Factor Humano a todos los ámbitos de la crisis.

SENSAR se une a los comunicados de la SEDAR en relación al COVID-19 y los hace propios y espera que otras sociedades científicas implicadas presionen a los ámbitos de decisión para estar preparados en el futuro próximo.


Dr. Daniel Arnal Velasco es anestesiólogo del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, con más de 20 años de experiencia clínica en el ámbito de la emergencia, la anestesia y el paciente crítico. Cofundador y expresidente de SENSAR, es el actual Chairman del Patient Safety and Quality Committee de la European Society of Anaesthesiology.

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